Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo Caminando con el Pan de Vida en un Domingo Histórico con León XIV
Este domingo nos unimos con inmensa alegría para celebrar la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, nuestro tradicional Corpus Christi. Es un día grande para confesar públicamente nuestra fe en la presencia real del Señor en la Eucaristía, agradecer este don inmenso y renovar nuestro compromiso de amor con los hermanos.
La lectura de este domingo nos regala el precioso Evangelio de Juan (6, 51-58), donde Jesús nos dice con ternura: «Yo soy el pan vivo que descendió del cielo. El que come de este pan vivirá para siempre». Estas palabras cobran hoy una relevancia urgente. Como nos recuerda con profunda preocupación nuestro arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent, en su carta pastoral «Quédate con nosotros, Señor», https://www.archivalencia.org/quedate-con-nosotros-senor/ muchos bautizados se están alejando de la misa dominical, corriendo el riesgo de que se enfríe su amistad con Jesús. Participar en la Eucaristía no es una costumbre más, es vital; de ella mana, como de una fuente, la vida de la gracia que nos sostiene.
Este año, la solemnidad se reviste de una gracia excepcional gracias a dos acontecimientos que entrelazan la vida de la Iglesia universal y la de nuestra propia archidiócesis. Por un lado, vamos a vivir la histórica visita del Papa León XIV. Tras compartir una intensa y esperada vigilia con los jóvenes el sábado por la noche, el Santo Padre presidirá la Eucaristía de este domingo y, en un gesto de profunda devoción que conmoverá a toda España, será él mismo quien lleve el Santísimo Sacramento en la custodia por las calles de Madrid, caminando bajo palio para bendecir a los fieles.
Por otro lado, y en perfecta comunión espiritual con este hito, nuestra Iglesia local celebra el histórico 700 aniversario de la instauración de la fiesta del Corpus en Valencia, nuestra querida «Festa Grossa». Al ver al Santísimo recorrer nuestras calles y plazas en este año jubilar, recordamos las palabras de nuestro Arzobispo: la Iglesia sale al mundo para proclamar que no camina sola, sino acompañada por Cristo, quien nos regala su paz y su certeza en medio de las dificultades cotidianas.
Como comunidad parroquial, estamos invitados a vivir este Corpus Christi con una fe renovada. Al igual que los discípulos de Emaús, reconozcamos al Señor al partir el pan y dejemos que nuestro corazón arda de gozo. Acompañemos con la oración a nuestros más de 1.700 peregrinos valencianos que inician sus viajes a Madrid para acompañar al Papa León. Jóvenes y no tan jóvenes, familias con sus hijos acerquémonos a recibir este verdadero alimento que nos promete la eternidad y recibámosle con todo nuestro cariñó.


